Para algunos, la partitura es la solución a todos sus problemas; para otros, una pesadilla llena de garabatos y elementos incomprensibles. Pero, te gusten o no, las partituras son parte de la música y han permitido que hoy podamos disfrutar de obras de grandes compositores como Mozart, Beethoven y Bach, entre otros.

En este artículo revisaremos cada uno de los elementos que componen las partituras musicales: algunos son palabras y otros, símbolos. También veremos la definición de una partitura y los principales tipos de partituras que podrás encontrar en el mundo musical.

Definición de Partitura

La partitura es un documento que contiene elementos de la escritura musical para que podamos interpretar exactamente la música que el compositor quería que ejecutáramos. Esta representación incluye una serie de símbolos y notaciones que indican las notas a tocar, su duración, el ritmo, la dinámica, la articulación y otras instrucciones necesarias para la interpretación de la obra musical.

Los elementos principales de una partitura, incluido el compas, los pentagramas, claves, indicaciones de tiempo, etc.

En una partitura, las notas musicales se disponen en pentagramas, que son líneas horizontales sobre las cuales se colocan los símbolos musicales. Cada nota tiene una posición específica que indica su altura (si es más grave o más aguda) y su forma, que determina su duración. Además de las notas, una partitura también puede incluir otros elementos como:

  • Compás: indica la división del tiempo en la música.
  • Clave: Determina la altura de las notas en el pentagrama (por ejemplo, clave de sol, clave de do o clave de fa).
  • Indicaciones de tempo: especifican la velocidad a la que debe interpretarse la pieza.
  • Dinámicas: indican la intensidad con la que deben tocarse las notas (por ejemplo, piano para suave o forte para fuerte).
  • Articulaciones: indican cómo deben tocarse las notas, como legato (suave y conectado) o staccato (corto y separado).

La partitura puede ser para un solo instrumento o voz (partitura individual) o para múltiples instrumentos y voces, como en el caso de una orquesta o de un coro (partitura general o de director). En este último caso, cada línea o sistema del pentagrama corresponde a un instrumento o a un grupo de instrumentos diferentes. Profundizaremos en cada uno de estos elementos a lo largo de este artículo.

Pero si después de leer todo esto aún no te queda claro qué es una partitura y para qué sirve, te lo explico con un ejemplo sencillo de la vida cotidiana.

¿Cómo entender qué es una partitura en pocas palabras?

Siempre me gusta pensar que la partitura es como una receta: incluye diferentes elementos como los pentagramas, las figuras musicales, los compases y las indicaciones de velocidad e intensidad. Todos estos elementos, juntos, hacen que la música suene exactamente como el compositor esperaba.

Al igual que con las recetas de cocina, si seguimos los pasos, las medidas de cada ingrediente en el orden en que están escritas, obtendremos la preparación con el sabor, tamaño, consistencia y aspecto esperados. Pero si en cambio medimos a ojo las proporciones, cambiamos ingredientes, el resultado será distinto, quizás sea rico también, pero no será igual al de la receta. En las partituras pasa lo mismo: si nos olvidamos de un instrumento o cambiamos algunas notas y figuras aquí y allá, seguramente no llegaremos al mismo resultado.

Comparación entre la primera partitura y la partitura moderna

Desde la Edad Media se conocen los primeros manuscritos que buscaron transmitir la música en papel, pero no es hasta 1472 cuando aparece la primera partitura impresa, unos 20 años después de que Gutenberg presentara la imprenta y cambiara por completo la forma en que se transmitía el conocimiento escrito.

Pero antes de seguir con la historia de la partitura (que, por fascinante que sea), tendríamos que viajar a la Edad Media y llegar hasta nuestros días con la escritura digital de partituras. Por eso, para que este artículo no te lleve dos días de lectura, vamos a enfocarnos en lo importante: los elementos que podemos encontrar en la partitura moderna.

¿Para qué sirve una partitura?

Sin duda, el primer propósito que tuvo la partitura fue la transmisión de la música sin errores, ya que antes la música se transmitía como lo hacía un relato o un cuento: de forma oral. Eso hacía que no siempre se repitiera exactamente lo mismo, y con la música ocurría igual.

Es lo que hoy llamamos aprender de oído y tratar de imitarlo o replicarlo. La memoria nunca va a ser 100% fiable, por lo que la partitura aportó exactitud a la música y nos permite hoy, en el siglo XXI, tocar música que se escribió el siglo XI o incluso antes.

Otra ventaja de la partitura frente a la transmisión oral de la música es la posibilidad de acelerar el aprendizaje de música nueva.

Imagina por un momento enseñarle “de oído” una nueva canción que compusiste: le dices «primero tocas esto, luego esto y pasa a otra parte que suena así..», y después «repites todo desde el principio». Aunque la música sea fácil de seguir, hay un proceso de tener que explicarla a la otra persona. Con la partitura, ese proceso se reduce mucho, porque si el músico está lo suficientemente entrenado en la lectura a primera vista, es como si le dieras un manual de instrucciones: solo sigue las indicaciones y puede llegar al resultado.

La partitura cumple la función de aportar al desarrollo de la música: gracias a ella, el compositor puede crear melodías más complejas, con más notas, ya que no depende tanto la memoria del intérprete para recordar cada una de las notas.

Además, permite que se pueda trabajar desde esa partitura, adaptarla, cambiarla, mejorarla y crear nueva música. Por eso es una parte fundamental del desarrollo de la música antes de la era de las grabaciones o de internet.

Los Diferentes Elementos que Componen una Partitura

En la partitura vamos a encontrar elementos que nos dicen cómo ejecutar la obra y otros que solo nos aproximan al sentimiento que el compositor buscaba transmitir, así como elementos que no son musicales en absoluto. Revisemos cada uno de ellos:

Elementos Paramusicales

Hay varios textos que aparecen sobre las notas y los pentagramas que no tienen que ver con la música, pero que nos sirven para conocer un poco más de la obra que estamos ejecutando.

Estos elementos son el título, subtítulo, arreglista, compositor, letrista y, en caso de derechos de autor, a quién pertenecen.

Título

El título es simplemente el nombre de la obra, que puede ser un título coloquial, como «Pequeña serenata nocturna» y puede contener su clasificación, por ejemplo Op. 44.

Subtítulo

En el subtítulo, si la obra es parte de una sinfonía, ópera, concierto u obra más grande, podemos encontrar de dónde es tomada. Por ejemplo, el aria de Bach, escrita para cuarteto de cuerda, es extraído de la suite n.º 3 para camerata (orquesta reducida) de cuerda.

Compositor y/o Letrista

El compositor es quien escribió la música. Si la obra es coral y tiene letra, entonces podemos encontrar el letrista también, que puede ser la misma persona que el compositor u otra distinta.

Arreglista

Si la obra está adaptada para otros instrumentos o tiene indicaciones que no estaban en la partitura original, aparece el arreglista.

Ninguno de estos elementos forma parte de la música en sí, pero saber que es una obra del siglo XVII o del siglo XX, es una apreciación no menor. Ademas si la misma fue escrita para piano pero estamos ejecutando un arreglo para coro, hace que nuestra interpretación tenga un nivel más profundo de entendimiento de la música.

Los elementos que componen una partitura que no son musicales

Elementos de Notación Musical

Lo primero que vemos en una partitura son los pentagramas (las cinco líneas donde se escriben las notas musicales) y la cantidad de instrumentos de la partitura. Esto es muy fácil de identificar porque se suele especificar qué instrumento debe ejecutar dicha partitura, ya sea en el título de la obra o en el principio del pentagrama. 

Si nos encontramos con varios instrumentos en la misma partitura, aparecerán en el mismo orden que en la primera hoja a lo largo de las siguientes páginas, si es que la obra tiene más de una página.

Además del pentagrama, tenemos indicaciones de tempo, tales como «negra = 80», que quiere decir que cada negra de toda la partitura debe ejecutarse a una velocidad de 80 pulsaciones por minuto. No es un absoluto, pero nos permite estimar la velocidad con la que debemos ejecutar la música.

En el mismo sentido de esta indicación de la figura y el signo de “=”, podemos encontrarnos con una frase al comienzo del pentagrama que se refiere a lo mismo: Largo, Grave, Allegro, Adagio, Moderato, Andante, etc. Todas son indicaciones de velocidad que tienen una correlación con la de «figura = x», pero también son una aproximación a la velocidad a la que el compositor quería que la obra se ejecutara.

Muchas veces los compositores añaden algo más, como allegro con spirito o adagio solemne para que no solo se considere la velocidad, sino la intención o sentimiento que el compositor buscó transmitir.

Luego tenemos una gran cantidad de elementos que aparecen dentro del pentagrama: los compases, las claves musicales, las alteraciones o armadura de clave, la indicación de compás, las notas musicales, las figuras musicales, las dinámicas, y en caso que sea para una guitarra o piano podemos encontrar el cifrado americano encima de algunas notas para indicar que acorde deberíamos tocar en ese momento o incluso letra en caso que la partitura incluye una voz cantada.

Sin duda, estos son solo algunos de todos los elementos que tenemos en una partitura en lo que refiere a notación musical, pero te preocupes, que aquí los revisaremos todos en detalle en otros artículos de Arthaus Escuela de Música.

Tipos de partituras

Podemos encontrarnos con varios tipos de partitura, todo dependerá siempre de la cantidad o del tipo de instrumento que haya en ella.

Empecemos por las partituras de orquesta.

Partitura General o de Director

La partitura que tiene en ella todas las partituras de los instrumentos de la orquesta no tiene un nombre en específico, más que la partitura del director o partitura general.

No existen cosas como gran partitura o partitura completa, u otros nombres que seguro encuentres en internet, en las orquestas no usamos esos nombres. Partitura completa puede ser cualquier partitura, siempre y cuando no te falte una hoja 🫣

Ejemplo de partitura general o de directo de toda una orquesta, donde se pueden ver todos los instrumentos completos

Particellas

El resto de las partituras si llevan un nombre, es decir cada partitura por cada instrumento de la orquesta se llama particella, usando esa palabra en italiano nos referimos a las partes de cada instrumento en particular (1ros violines, 2dos violines, violas, cellos, contrabajos, flautas, clarinetes, trompetas, trombones, etc, etc)

El instrumento no ve el resto de los instrumentos e incluso no sabe cuántos son, menos aún que notas o en qué momento tocan, por eso la partitura del director permite al mismo saber que hacen todos los instrumentos al mismo tiempo y poder guiarlo para que puedan tocar juntos, algo que hace posible que las orquestas suenen tan extraordinariamente.

Saliendo de la orquesta nos metemos en partituras para instrumentos y voces.

Ejemplo de una particella de violin sobre una sinfonia

Partituras de piano

La partitura de piano a diferencia de otros instrumentos tiene dos pentagramas con dos claves distintas, clave de Sol y clave de Fa. Esto es por el gran registro que tiene el piano, lo que no puede solo cubrirse con un solo pentagrama y una sola clave, eso permite que una persona pueda tocar con ambas manos el piano, dividiendo (no siempre) una mano para cada clave.

Si nos ponemos a pensar quizás encuentres otros instrumentos que ambas manos tocan notas por separado, como es el acordeón, el bandoneón, el arpa y algunos instrumentos de percusión como la marimba.

Así es, todos estos instrumentos también leen partituras con dos pentagramas y dos claves distintas, así como las de piano.

Ejemplo de partitura de piano, donde se pueden ver las claves de sol y fa en cada pentagrama

Partituras vocales

Las partituras vocales son aquellas que están pensadas para cantantes solistas o coros donde cada una de las voces las realizan varios intérpretes.

Son partituras donde podemos encontrar una línea melódica sobre un único pentagrama y clave musical, y debajo en cada una de las notas la letra de lo que debe cantar cada cantante.

Las voces más comunes en una partitura vocal son:

  • Soprano: que lee sobre un pentagrama en clave de Sol, suele ser una voz femenina
  • Mezzo soprano o Contralto: un poco más grave que la soprano, la mezzo suele leer también en clave de Sol
  • Tenor: Voz masculina con el registro más agudo, compartiendo algunas notas con la mezzo soprano. En su caso lee la clave de Fa en cuarta línea o clave de Sol en una octava más abajo.
  • Barítono: Un intermedio entre el tenor y el bajo, también voz masculina que lee en su pentagrama la clave de Fa.
  • Bajo: La voz más grave de los cantantes también con un pentagrama en clave de Fa.

Cada una de estas voces tendrá su pentagrama diferenciado y su respectiva clave. Lo común es encontrarnos con Soprano, Mezzo, Tenor y Bajo porque de ese modo cubre todo el rango desde los extremos a las voces intermedias.

Ejemplo de partitura de coro o vocal

Partitura con Bajo continuo

Las partituras con bajo continuo se le llama cuando tenemos un pentagrama con una línea de bajo, en clave de Fa, pero que además cada una de las notas lleva unos números.

Como se lee esa partitura es algo complejo para explicar en pocas líneas, podrías crear un artículo completo solamente hablando de esto, y es que el bajo continuo es solamente las notas que sustentan una armonía que el intérprete, muchas veces un pianista, o más bien un clavinesita creaba a partir de los número de cada nota.

Es decir que son solamente una referencia y el intérprete, improvisaba de alguna manera las notas de paso que terminaban armonizando la obra.

El bajo continuo puede ser ejecutado también por un instrumento melódico como es el violonchelo pero se pierde la posibilidad de armonizar esa línea de bajo.

Ejemplo de partitura con bajo continuo

Partituras de música popular

Podemos denominar a partituras de música popular donde los instrumentos que aparecen son una mezcla entre instrumentos melódicos, armónicos, de percusión y voces cantadas.

Aquí podemos encontrarnos con acorde o cifrado americano cada determinada cantidad de compases indicando que cambia el acorde que acompaña la melodía en ese momento. 

Se pueden encontrar tablaturas para las guitarras, que ya hablaremos de ellas a continuación y también letra sobre las melodías para las voces cantadas.

Las partituras populares permiten la versatilidad de incorporar instrumentos y que las medidas o los acordes puedan ser ejecutados por diferentes instrumentos armónicos como puede ser la guitarra o el piano.

Ejemplo de partitura de musica popular

Tablatura

La tablatura es un tipo de notación musical pensada para instrumentos de cuerda pulsada, como es la guitarra, el banjo o el ukelele. 

En lugar de ser las 5 líneas del pentagrama que representan alturas al incorporar las claves musicales, la tablatura en cambio representa cada una de las cuerdas del instrumento. Mientras que los número arriba de la misma representa el traste, que es cada uno de los espacio donde colocaremos un dedo en la guitarra que tienen una numeración comenzando desde un extremo a otro.

La tablatura no nos permite saber las duraciones de cada nota, aunque los espacios entre cada uno de los números nos deja entrever cierta duración en correspondencia.

Es un tipo de notación muy sencilla de aprender y que además permite rápidamente tocar nuevas canciones o escribirlas para recordarlas más adelante.

Ejemplo de tablatura vs partitura

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